Viene cada mujer a la churrería que mi churro esta tieso todo el día, nunca pensé que este trabajo iba a darme tantas satisfacciones, hay un grupito de cuatro chochos que vienen todos los viernes y dos están tremendas, una de ellas es pelirroja y nada mas pensar en esos sobacos con los pelos rojos, mi churro se calienta que para que se enfríe tiene que pasar bastante tiempo.Lo que pasa es que si empiezo a pensar en la rubia que está tremenda también y es la amiga de la pelirroja ya mi churro no hay quien lo detenga y estar en esas condiciones en el trabajo es un problema gordo porque tengo que estar pendiente de que no se me quemen los churros que estoy haciendo pero también se me quema mi churro y el dolor de huevos es ya preocupante.
Las otras dos amigas no están buenas.
En verano viene poca gente a la churrería y es una pena porque es cuando las tías se ponen camisas sin mangas y es cuando yo ya me salgo porque como vea algún sobaco peludito ya me vuelvo loco y no paro de acercarme e insinuarme.
Mas de una vez he tenido que ir al cuarto de baño a masturbarme porque no lo resisto y casi sin limpiarme la leche tengo que salir rápido a seguir atendiendo y a hacer mas churros.

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