
Creo que he tocado fondo, ya no puedo mas, he luchado todo lo que he podido, me he reformado después de dejar las drogas, me he dedicado a hacer deporte para estar mas saludable, he trabajado sin mirar horarios año tras año con la ilusión de que las cosas iban a cambiar, todo por un sueño que creo que ya nunca llegará...
La noche que conocí a Julia me encontraba deprimido, sin ganas de hablar ni de nada pero ella me saludo y se acercó a mi, me dijo que me solía ver por el bar de Ramón y que conocía a un amigo mio.
Estuvimos hablando poco rato y nos fuimos a la plaza para poder charlar mas tranquilos, después fuimos a mi casa y estuvimos follando, ella no era muy guapa pero tenía algo y me había animado la noche.
En un arranque de sinceridad le comenté que mi gran pasión era compartir mi vida con una mujer que no se depilara los sobacos y le expliqué lo que me había ocurrido con las pocas relaciones que había tenido con mujeres de estas características, estaba entusiasmado contándole mi gran sueño, mi debilidad, lo mas importante que hay para mi en la vida cuando ella comenzó a reir, eran unas carcajadas horribles una risa insoportable que retumbaba por toda la habitación.
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
Me quedé perplejo mientras ella reía y reía sin parar JAJAJAJAJAJAJA, JAJAJAJAJAJAJAJAJA,
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
Perder el control es muy fácil solo hay que activar el botón que suele estar oculto, pero una vez activado todo es dejarse llevar, con el cable del teléfono que era lo que tenía mas a mano se lo pase alrededor de su cuello y con toda la fuerza que me da hacer pesas desde hace años su cara enseguida se puso morada ni siquiera pudo gritar ni decir nada, fué instantáneo en unos breves minutos su horrible risa y toda su estupidez habían desaparecido de este mundo, creo que en esos momentos mientras su alma abandonaba aquel cuerpo incluso me daba las gracias por el favor que le hacía al pasar a una vida mejor.
Con mucha tranquilidad cogí la sierra circular que tengo para cortar maderas gruesas y en el cuarto de baño la dejé cortada en lo menos 60 pedazos, después con la trituradora para las hierbas y los palos del huerto la convertí en carne picada.
Durante tres semanas estuve alimentando a los perros abandonados que me encontraba por el monte cuando iba a correr, son perros cazadores que abandonan sus dueños cuando son mayores, están salvajes pero no hacen daño.
Cuando hube terminado con toda la carne picada me sentí liberado entonces volví al monte pero esta vez llevé pienso para aquellos perros que se habían portado tan bien conmigo, cuando les puse la comida la olieron y salvajemente se avalanzaron sobre mi, estaban totalmente enfurecidos, me mordian por todas partes, los muy cabrones se habían acostumbrado a comer carne humana y ahora me estaban devorando...
De verdad que me encuentro mal si sigo teniendo estas pesadillas voy a tener que ir al médico.

tu eres el de la ducha???? jajajaja
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